El presbítero anglicano

La palabra ‘presbítero’ viene del griego presybteros o ‘más anciano’. ‘Presbítero’ puede sugerir al ministerio sacerdotal del Antiguo Testamento, pero en el Nuevo Testamento, el presbiterado se aplica solamente a Jesús (quien también es el último y completo sacrificio) o al ‘sacerdocio real’ de todos los creyentes.

En un momento de la historia, el obispo era el pastor local. En la actualidad, la congregación anglicana tiende a ser encabezada por un presbítero, pero los presbíteros anglicanos ejercen su ministerio por delegación del obispo. Esto lo señala tanto la ordenación episcopal como la licencia episcopal para ejercer el ministerio. Esto conlleva un vínculo teológico y una responsabilidad jurídica. Los presbíteros responden a los obispos.

Los presbíteros anglicanos tienen la obligación de ayudar a la congregación cristiana a definir su misión, permitiéndoles realizar esa misión, enseñando la fe cristiana, presidiendo en la Eucaristía, bautizando, ejerciendo cuidado pastoral y administración.

Hay muy poco que el presbítero puede hacer que cualquier otro cristiano no pueda hacer. Las excepciones son bendecir, absolver y presidir la Eucaristía, aunque en años recientes en algunas provincias se ha desafiado la presidencia de la Eucaristía. Es un error tratar de definir los ministerios sobre la base de tareas especialistas y privilegios, ya que esto no es cierto en el corazón del anglicanismo. Jesús no protegía celosamente sus enseñanzas, su curación ni sus ministerios contra sus seguidores ni contra quienes no se identifican plenamente con él; Jesús incluso aclaró que participaríamos en el bautismo de sufrimiento que Él soportó. ¿Entonces, en qué se diferencia un presbítero?

COMENTARIO SOBRE EL CUESTIONARIO
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¿Por qué estamos hablando de niveles de importancia? Los obispos no ‘valen’ más que los presbíteros, pero quizás sí tengan más responsabilidades. El ministerio ordenado sólo existe porque hay un pueblo de Dios, entonces, ¿es el pueblo de Dios –el cuerpo de Cristo— donde debemos comenzar a hablar sobre el ministerio? Lo es, pero espero que hayan reconocido algunas de las tensiones y debates e incertidumbres antes de comenzar.

Rol de representante

Este rol es uno de los más discutidos en la teología anglicana. El presbítero positivamente representa la unidad de la congregación local y los obispos representan la unidad de la iglesia en general. Por eso es el presbítero quien preside en la Eucaristía y normalmente bautiza. ‘La importancia representativa del presbiterado es una conjunción de roles que pertenecen a la Iglesia en general…’ (Michael Ramsey).

Negativamente, el presbítero no representa a Cristo ante la congregación. Un presbítero puede presentar a Cristo ante la congregación por medio de enseñanzas, por medio de predicación, a través de la Eucaristía, por medio de una vida de santidad, pero eso es más de lo que se espera de todo ministerio cristiano.

Rol de habilitador

Un presbítero es parte de un equipo, con la obligación de:

  • ayudar al equipo a entender sus objetivos comunes
  • determinar de qué manera se pueden lograr esas metas
  • distribuir las tareas de manera que se realicen las metas
  • mantener abiertas las líneas de comunicación entre los miembros del equipo
  • desempeñar una función clave en la resolución de conflictos

recordarle al equipo que Dios dispone las metas y objetivos
Un presbítero que trata de hacer todo o, quien por orgullo, temor o celos impide que los miembros del equipo ejerzan su ministerio, francamente obstaculizará la congregación. Y el equipo al que nos referimos es la congregación, no el grupo de líderes, la Junta de la iglesia ni el Consejo de la Iglesia Parroquial..

Rol de testigo

Al presbítero se le llama para poner el ejemplo y la Iglesia con toda razón espera una alta norma de moralidad de sus clérigos como testigos de los imperativos morales del evangelio. Y por eso nos preguntamos si un presbítero que ha faltado a esos imperativos morales debe continuar en su cargo público.

Eso es diferente que esperar que un presbítero viva una vida de elevada integridad moral y a la vez permitir que el resto de la Iglesia tenga una norma de conducta ética inferior. En el discipulado cristiano a todos se les pide que sean santos. Pero el presbítero hace muchas cosas que a todos se nos llama hacer, como signo y recordatorio de que nosotros también debemos hacerlas:

  • evangelizar, cuidar a los marginados, caminar la segunda milla y así sucesivamente.

Uno de los signos del reino en medio de la guerra, en Yugoslavia, en Rwanda, en China, ha sido el testimonio, con frecuencia hasta la muerte, de muchos clérigos y laicos. Una gran tristeza en tiempos de persecución ha sido la traición por algunos clérigos de su pueblo y de su Señor. Si el clero traiciona al Evangelio, entonces de alguna manera eso es una representación de la Iglesia entera.

Rol de maestro

El presbítero es alguien idóneo en teología que pone a disposición del pueblo entero de Dios esos conocimientos. Esto es un acto de servicio, a través del cual el presbítero ayuda a la congregación a ser mejores testigos de Cristo.

Este trabajo de enseñar es, de hecho, una asociación, no un proceso unilateral. El presbítero aprende de los laicos mucho sobre el mundo contemporáneo y sobre el significado de la verdad divina en su contexto humano. Y el rol de maestro no se concede sólo al presbítero. La liturgia de Nueva Zelanda dice que ‘por encima de todo, han de proclamar la palabra de Dios y desempeñar su parte en el trabajo profético de Cristo’. De nuevo, el presbítero es un signo de algo que toda la Iglesia hace.

Rol de pastor

La mayoría del cuidado pastoral en las iglesias de la Comunión Anglicana moderna tiene lugar informalmente, y lo hace el laicado. Pero el presbítero sigue siendo el que carga con la responsabilidad.

Quizás es una de las principales áreas de cambio en los últimos 400 años. El antiguo modelo era el presbítero en la Inglaterra rural que visitaba a cada miembro de su congregación con regularidad, atendiendo a sus necesidades físicas y espirituales. Ahora, en el siglo XXI, con un mundo cada vez más urbanizado, con menos clérigos y más gente, el Ordinal le da al presbítero la responsabilidad pastoral, con la intención de que él o ella modelara buenos ejemplos, incorporará en la práctica a muchos otros y asegurará que se atienda al necesitado.

Rol de orante

Esta tarea es uno de los puntos fuertes tradicionales del ministerio ordenado y con el ajetreo en casi todo aspecto moderno de la vida eclesiástica, está en peligro de desaparecer. Nuevamente, la tarea de orar pertenece a toda la congregación (la palabra ‘liturgia’ significa ‘el trabajo del pueblo’) pero a los presbíteros como enfoque de la unidad por la comunidad se les llama para orar por esa comunidad como parte de su vocación.

LOS ASPECTOS DE LAS PARROQUIAS
El sistema tradicional de parroquia, que ha sido una de las glorias del anglicanismo, ha sido muy disputado este siglo.

Los aspectos positivos del sistema de parroquias son:

  • Es una zona geográfica específica, de manera que les recuerda a los anglicanos que tienen una misión con todo el pueblo de una localidad: una misión que incluye responsabilidad social así como evangelización.
  • Señala el hecho de que la misión anglicana trata sobre toda la creación, la división de un país o región en parroquias tienen implicaciones políticas.
  • Puede impedir que la congregación local mire tan sólo hacia adentro.
  • Es un desafío para el enfoque de misión impulsada por finanzas —si el anglicanismo simplemente sembrara iglesias donde la autosuficiencia inmediata fuese posible, entonces sería una confesión exclusivamente para la clase media y los ricos.

Los aspectos negativos del sistema son:

  • Puede dar por sentado con arrogancia que todos realmente pertenecen a la Iglesia Anglicana —cuando de hecho existe un testimonio común compartido con otros cristianos. Los anglicanos pueden considerar que todos son su responsabilidad, pero no todos les ‘pertenecen’.
  • En países donde hay una larga tradición de anglicanismo (o por lo menos cristianismo), puede llevar a la gente a suponer que para el discipulado basta la membresía nominal.
  • Puede crear rivalidades entre parroquias y se han dado casos en que el clero excluye la actividad de la misión de ‘su parroquia’ cuando la nueva vida de una parroquia cercana amenaza con sumergirlos. El sistema de parroquias puede dar lugar a la creación de imperios.

 

El sacerdocio para todos