IGLESIA EPISCOPAL EN COLOMBIA


Catedral de San Pablo, Centro Diocesano

Somos parte de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica, fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Lo reafirmó el año 2.000 el Arzobispo de Canterbury como su respuesta a la declaración "Dominus Jesús" de La Iglesia de Roma durante el mismo año; enfatizó que esas cuatro notas nos caracterizan, independientemente de lo que cualquiera estime pensar.

Somos una Iglesia Reformada en el siglo XVI y no una Iglesia fundada por Enrique VIII. No tenemos un Papa, sino un Arzobispo Primado en Canterbury, su Gracia Rowan Williams; es un "primero entre iguales" y su liderazgo es fundamentalmente espiritual.

La autoridad se ejerce a través de la Conferencia de Lambeth, presidida por el Arzobispo Primado y conformada por los Obispos de todo el mundo; el Consejo Consultivo Anglicano, presidido por el Primado e integrado por Obispos, otros clérigos y laicos; el Consejo de Primados de todo el mundo; las Convenciones Generales y los Sínodos de las diversas Provincias, presididos por los Primados Provinciales e integrados por Obispos, otros clérigos y laicos. Estos organismos operan por leyes canónicas generales y locales.

Decir que la Reina de Inglaterra es la cabeza de la Iglesia Anglicana es algo superado por la historia; la Reina tiene una posición de honor en la que es una Iglesia establecida pero no maneja los asuntos internos de la institución.

Las costumbres o prácticas que no han sido tradición de la Iglesia Apostólica y que han sido impuestas por la Iglesia de Roma unilateralmente, se manejan en el Anglicanismo con un criterio de libre aceptación; por eso el celibato del clero y la confesión privada son opcionales. Igualmente, la adhesión a declaraciones dogmáticas tardías como la infalibilidad del Obispo de Roma, la Inmaculada Concepción de María y la Asunción.

Se practica el culto de la Bienaventurada Virgen María y otros Santos, pero sin menoscabo de la fe en Cristo como único Mediador y Salvador. Dentro de este criterio se usan las imágenes ajustándose a las costumbres locales.

Por todo lo anterior y por la fe y práctica de la sucesión apostólica en el Episcopado, somos una Iglesia Histórica.

La vida religiosa se conserva como una opción por los consejos evangélicos y por eso tenemos hombres y mujeres que integran órdenes antiguas como los Benedictinos, los Franciscanos y otras órdenes fundadas después de la Reforma. Finalmente, se reconoce el derecho de las mujeres a recibir las ordenes del diaconado, el presbiterado y el episcopado. Esta práctica ha creado controversia entre esta Iglesia y las iglesias Católica Romana y Ortodoxa.

Nuestras Iglesias enseñan y promueven las doctrinas de la fe Católica y Apostólica y están sólidamente basadas en la Sagrada Escritura.

Parroquia de la Trinidad, Cali

Hasta el siglo XVI la Iglesia de Inglaterra permanece sujeta a Roma, pero a partir del Rey Enrique VIII, comienza la REFORMA que se perfecciona con Isabel I. Desde 1.570 se convierte en una Iglesia Nacional. El Anglicanismo se extendió por los cinco continentes. En los Estados Unidos es reconocida como la Iglesia Episcopal, a la cual pertenece la Iglesia Episcopal en Colombia.

En 1.946 Colombia y Ecuador pasan a ser parte de la Diócesis de Panamá como una capellanía para extranjeros. En 1.963 se creó la Diócesis de Colombia y su primer Obispo fue David B. Reed; le sucedió el inglés William A. Franklin y a éste, el primer Obispo colombiano, Bernardo Merino Botero.

Su Espiritualidad:
Su liturgia se condensa en el Libro de Oración Común, obra maestra del Arzobispo de Canterbury Thomas Cranmer y es el manual de la espiritualidad anglicana.

Su Ecumenismo:
  • Somos ecumenistas porque creemos en el deseo de Cristo: "Que todos sean uno".
  • Creemos que todos los que han sido debidamente bautizados con agua, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo son miembros de la Santa Iglesia Católica.
  • Estamos dispuestos a sacrificar estructuras o preferencias de culto o disciplina, en pro de la unidad cristiana.
  • No aspiramos a absorber a otras confesiones sino a compartir nuestra comunión con Cristo, en la unidad dentro de la diversidad.

Su propuesta de unidad:
Aceptar:
  • Las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento, como la última norma de fe.
  • El Credo de los Apóstoles y el de Nicea como vínculo bautismal.
  • La debida administración de los sacramentos de iniciación, bautismo y Santa Eucaristía, como la base de la divina comisión.
  • El Episcopado histórico adaptado localmente en los métodos de su administración a las diversas necesidades de las naciones y pueblos llamados por Dios a la unidad de su Iglesia. (Conferencia de Lambeth 1.888