IGLESIA EPISCOPAL EN COLOMBIA

 

La Iglesia Episcopal en Colombia es la iglesia de la Comunión Anglicana en Colombia, que comprende 12 Parroquias, 15 Misiones y 8 estaciones de predicación en todo el territorio de Colombia. Hace parte de la IX provincia de la Iglesia Episcopal de los Estados Unidos de América. Su Sede principal esta ubicada en la ciudad de Bogotá, D.C. y fue fundada oficialmente en el año de 1963.

 


Catedral de San Pablo y Oficinas Diocesanas
Bogotá, Colombia

Somos parte de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica, fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Lo reafirmó el año 2.000 el Arzobispo de Canterbury como su respuesta a la declaración "Dominus Jesús" de La Iglesia de Roma durante el mismo año; enfatizó que esas cuatro notas nos caracterizan, independientemente de lo que cualquiera estime pensar.

 

Somos una Iglesia Reformada en el siglo XVI y no una Iglesia fundada por Enrique VIII. No tenemos un Papa, sino un Arzobispo Primado en Canterbury, su Gracia Rowan Williams; es un "primero entre iguales" y su liderazgo es fundamentalmente espiritual.

 

La autoridad se ejerce a través de la Conferencia de Lambeth, presidida por el Arzobispo Primado y conformada por los Obispos de todo el mundo; el Consejo Consultivo Anglicano, presidido por el Primado e integrado por Obispos, otros clérigos y laicos; el Consejo de Primados de todo el mundo; las Convenciones Generales y los Sínodos de las diversas Provincias, presididos por los Primados Provinciales e integrados por Obispos, otros clérigos y laicos. Estos organismos operan por leyes canónicas generales y locales.

 

Decir que la Reina de Inglaterra es la cabeza de la Iglesia Anglicana es algo superado por la historia; la Reina tiene una posición de honor en la que es una Iglesia establecida pero no maneja los asuntos internos de la institución.

 

Las costumbres o prácticas que no han sido tradición de la Iglesia Apostólica y que han sido impuestas por la Iglesia de Roma unilateralmente, se manejan en el Anglicanismo con un criterio de libre aceptación; por eso el celibato del clero y la confesión privada son opcionales. Igualmente, la adhesión a declaraciones dogmáticas tardías como la infalibilidad del Obispo de Roma, la Inmaculada Concepción de María y la Asunción.

 

Se practica el culto de la Bienaventurada Virgen María y otros Santos, pero sin menoscabo de la fe en Cristo como único Mediador y Salvador. Dentro de este criterio se usan las imágenes ajustándose a las costumbres locales.

 

Por todo lo anterior y por la fe y práctica de la sucesión apostólica en el Episcopado, somos una Iglesia Histórica.

 

La vida religiosa se conserva como una opción por los consejos evangélicos y por eso tenemos hombres y mujeres que integran órdenes antiguas como los Benedictinos, los Franciscanos y otras órdenes fundadas después de la Reforma. Finalmente, se reconoce el derecho de las mujeres a recibir las ordenes del diaconado, el presbiterado y el episcopado. Esta práctica ha creado controversia entre esta Iglesia y las iglesias Católica Romana y Ortodoxa.

 

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