Cámara
de Obispos de la Iglesia Episcopal
Nueva Orleáns, Luisiana
25 de septiembre de 2007
Una respuesta
a las preguntas y preocupaciones de nuestros compañeros
en la Comunión Anglicana
De acuerdo con la gran plegaria sacerdotal
de nuestro Señor que todos seamos uno, y en el espíritu
de la Resolución A159 de la 75ª Convención
General, en obediencia a la Gran Comisión enviándonos
al mundo para hacer discípulos y en gratitud por el don
de la Comunión Anglicana como un signo de la continua
obra del Espíritu Santo en la reconciliación del
mundo y ofrecemos lo siguiente a la Iglesia Episcopal, los Primados,
el Consejo Consultivo Anglicano (ACC) y a toda la Comunión
con la esperanza de "reparar las grietas en la estructura"
de nuestra vida común en Cristo.
"Todo esto lo hago porque
amo el Evangelio y porque quiero participar de sus buenos resultados."
1 Corintios 9:23

Introducción
La Cámara de Obispos expresa su más
sincera y cordial gratitud a nuestros invitados, el Arzobispo
de Cantórbery y los miembros del Comité Permanente
Conjunto del Consejo Consultivo Anglicano y de los Primados
por haber aceptado nuestra invitación a esta reunión
en Nueva Orleáns. Con su presencia nos han honrado y
nos han ayudado en nuestro discernimiento. Su presencia fue
un vívido recordatorio de la unidad que es el don prometido
de
Cristo en el poder del Espíritu Santo.
Una importante parte de nuestra reunión
fue dedicada a continuar discerniendo nuestras relaciones con
la Comunión Anglicana. Nos dedicamos a escuchar atentamente
y a dialogar francamente con nuestros invitados. Les expresamos
nuestro ardiente deseo de continuar en la comunión. Estamos
convencidos que la Iglesia Episcopal necesita a la Comunión
Anglicana y también oímos decir a nuestros invitados
que la Comunión Anglicana necesita a la Iglesia Episcopal.
La Cámara de Obispos quiere ofrecer
las siguientes respuestas a nuestros compañeros de la
Comunión Anglicana. Creemos que son claras y que orientan
hacia los pasos futuros en el actual proceso de diálogo.
En la Iglesia Episcopal el discernimiento del llamado de Dios
se realiza por medio de una vital asociación entre los
laicos, obispos, presbíteros y diáconos y, por
lo tanto, necesariamente incluye a la Obispa Presidenta, el
Consejo Ejecutivo y la Convención General.
Resumen
-
Confirmamos que la Resolución
B033 de la Convención General de 2006 (Sobre la elección
de obispos) solicita a los obispos con jurisdicción
y a los Comités Permanentes a "ser cautelosos
no dando consentimiento a la consagración de cualquier
candidato al episcopado cuya forma de vida apremie a la
Iglesia y pueda aumentar las tensiones en la Comunión."
-
Todos nos comprometemos a no autorizar
ritos públicos para la bendición de uniones
de personas del mismo sexo.
-
Recomendamos el plan de la Obispa Presidenta
para visitadores episcopales.
-
Deploramos las incursiones en nuestras
jurisdicciones por obispos que no han sido invitados y les
pedimos que dejen de hacerlo.
-
Apoyamos a nuestra Obispa Presidenta
en la búsqueda de consultas en una forma que acuerde
con nuestra Constitución y Cánones.
-
Solicitamos una mayor implementación
del proceso de escucha en toda la Comunión y para
que se informe sobre su progreso durante la Conferencia
de Lambeth de 2008.
-
Apoyamos al Arzobispo de Cantórbery
en su expreso deseo de explorar formas en que el Obispo
de Nueva Hampshire participe en la Conferencia de Lambeth.
-
Solicitamos que un compromiso activo
y claro con la defensa de los derechos civiles, seguridad
y dignidad de personas gay y lesbianas.
Relación
Resolución B033 de la Convención
General de 2006
La Cámara de Obispos concurre con la
Resolución EC011 del Consejo Ejecutivo. Dicha resolución
elogia el Informe del Subgrupo sobre Comunión del Comité
Permanente Conjunto del Consejo Consultivo Anglicano y de los
Primados de la Comunión Anglicana como una evaluación
correcta de la Resolución B033 que pide a los obispos
con jurisdicción y a los Comités Ejecutivos "ser
cautelosos no dando consentimiento a la consagración
de cualquier candidato al episcopado cuya forma de vida apremie
a la Iglesia y pueda aumentar las tensiones en la Comunión."
La Cámara reconoce que clérigos gay y lesbianas
que no son célibes incluye a aquellos para quienes es
pertinente B033.
Bendiciones de uniones de personas
del mismo sexo
Nosotros los miembros de la Cámara de
Obispos nos comprometemos a no autorizar en nuestras diócesis
ritos públicos de bendición de uniones de personas
del mismo sexo hasta que surja un nuevo consenso en la Comunión
o hasta que la Convención General actúe sobre
el tema. En el futuro cercano esperamos que podamos beneficiarnos
con los frutos de un proceso de escucha dentro de toda la Comunión.
Entretanto es importante notar que la Convención General
no ha aprobado o adoptado ritos para la bendición de
la unión de personas del mismo sexo. Además de
no haber autorizado liturgias la mayoría de los obispos
no han provisto para la bendición de uniones de personas
del mismo sexo. Notamos que en mayo de 2003 los primados dijeron
que tenemos el deber pastoral de "responder con amor y
comprensión a las personas de todas las orientaciones
sexuales." Además dijeron: "es necesario mantener
una amplia variedad de respuestas privadas a las situaciones
individuales de
cuidado pastoral."
Visitadores Episcopales
Afirmamos el plan de la Obispa Presidenta para
nombrar visitadores episcopales para las diócesis que
solicitan una alternativa a su supervisión. Esta supervisión
sería provista por obispos que son parte y son sujetos
a la vida comunitaria de esta provincia. Creemos que este plan
es coherente con y análogo a la Delegación de
la Supervisión Pastoral del Episcopado (DEPO) afirmada
por el Informe de Windsor (párrafo 152).
Agradecemos a los obispos que generosamente se han ofrecido
para este ministerio. Esperamos que las diócesis puedan
valerse de este plan y que la Obispa Presidenta continúe
el diálogo con aquellas diócesis que sienten necesidad
de estos ministerios. Reconocemos la necesidad de escuchar todas
las voces de la Iglesia Episcopal.
Incursiones de obispos que no han
sido invitados
Pedimos que se ponga fin de inmediato a estas
incursiones diocesanas de obispos que no han sido invitados
a hacerlo tal como lo establece el Informe de Windsor y en consonancia
con las declaraciones de anteriores Conferencias de Lambeth
y de los Concilios Ecuménicos de la Iglesia. Estas incursiones
ponen en peligro la oración común y los principios
eclesiásticos establecidos desde hace mucho tiempo en
nuestra Comunión. Estos principios incluyen el respeto
por las jurisdicciones locales y el reconocimiento de las fronteras
geográficas de las diócesis y provincias. Ahora
que continuamos comprometiéndonos a cumplir tanto el
espíritu como el texto del Informe de Windsor, pedimos
a las provincias cuyos obispos están haciendo estas incursiones
que también cumplan el Informe de Windsor y dejen de
hacerlo. Aseguramos que el cuidado pastoral episcopal delegado
está siendo provisto para todos los que lo solicitan.
Consulta en toda la Comunión
En su comunicado de febrero de 2007 los primados
propusieron un "sistema pastoral." Durante nuestra
reunión de marzo de 2007 expresamos que estamos profundamente
preocupados porque este sistema comprometería la autoridad
de nuestra propia primada y poner en riesgo la autoridad de
la Iglesia Episcopal. El Consejo Ejecutivo reiteró nuestras
preocupaciones y declinó participar. Sin embargo, reconocemos
que las consultas en toda la comunión pueden desempeñar
un papel útil respecto a las necesidades pastorales de
quienes buscan una supervisión alternativa así
como las necesidades pastorales de los gay y las lesbianas en
esta y en otras provincias. Alentamos a nuestra Obispa Presidenta
que continúe explorando esta clase de consultas en una
forma que acuerde con nuestra Constitución y Cánones.
El Proceso de Escucha
En 1998 la Conferencia de Lambeth convocó
a todas las provincias de la Comunión Anglicana a dedicarse
a un "proceso de escucha" destinado a acercar plenamente
a los anglicanos homosexuales al diálogo sobre la sexualidad
humana en la Iglesia. Esperamos recibir informes iniciales sobre
este proceso durante la Conferencia de Lambeth de 2008 y a participar
junto con otros en este emprendimiento tan crucial. Somos conscientes
que en algunos contextos culturales el diálogo sobre
la homosexualidad es dificultoso.
Consideramos que el Consejo Consultivo Anglicano (ACC) tiene
un importante papel en el proceso de escucha pues representa
tanto a los miembros laicos como ordenados de las iglesias constitutivas
y está bien situado para hacer participar en la conversación
a cada una de las partes del Cuerpo.
Exhortamos al ACC que identifique diferentes recursos necesarios
para lograr estas conversaciones.
La Conferencia de Lambeth
El Arzobispo de Cantórbery extiende
las invitaciones para la Conferencia de Lambeth. Entre los que
hemos recibido la invitación para asistir a la Conferencia
de Lambeth de 2008 esperamos esta reunión con esperanza
e interés. Muchos de nosotros tenemos relaciones de compañerismo
misionero con obispos y diócesis de todo el mundo y nosotros
las valoramos mucho. Lambeth nos ofrece la valiosa oportunidad
de seguir fortaleciendo dichas relaciones.
Somos conscientes que el Obispo de Nueva Hampshire
todavía no ha recibido una invitación para la
conferencia. También notamos que el Arzobispo de Cantórbery
ha expresado su deseo de explorar una forma para que él
pueda participar. Compartimos el deseo del Arzobispo y animamos
a nuestra Obispa Presidenta que ofrezca nuestra asistencia como
obispos en esta empresa. Es nuestra ferviente esperanza que
se pueda encontrar la forma para participar plenamente.
Justicia y dignidad para las personas
gay y lesbianas
Es de fundamental importancia que, a medida
que continuamos buscando un consenso sobre asuntos de sexualidad
humana, también seamos claros y abiertos sobre nuestro
compromiso para establecer y proteger los derechos civiles de
las personas homosexuales y denunciar y oponernos en todas las
instancias a cualquier acto o política que ejerza violencia
contra ellos, que exhorte a la violencia o vulnera su dignidad
como hijos de Dios.
Llamamos a todos nuestros compañeros de la Comunión
Anglicana a rededicarse a esta tarea. Al finalizar nuestra reunión
en marzo de 2007 nosotros dijimos: "Proclamamos el Evangelio
de lo que Dios ha hecho y continúa haciendo en Cristo,
de la dignidad de cada ser humano, y de la justicia, compasión
y paz. Proclamamos el Evangelio de que en Cristo no hay judío
ni gentil, ni hombre o mujer, ni esclavo ni libre. Proclamamos
el Evangelio de que en Cristo todas las criaturas de Dios, incluyendo
las mujeres, tienen el pleno y el mismo derecho a participar
en la vida de Cristo en la Iglesia.
Proclamamos el Evangelio de que en Cristo todas las criaturas
de Dios, incluyendo las personas que son gay o lesbianas, tienen
el pleno y el mismo derecho a participar en la vida de Cristo
en la Iglesia. Proclamamos un Evangelio que se opone a cualquier
forma de violencia, muchas veces cometida en nombre de Dios,
incluyendo aquella cometida contra mujeres y niños, así
como contra aquellos que son perseguidos por causa de sus diferencias."
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